Barco espía de EE.UU., «Pueblo», enseña la victoria de Corea y derrota de EE.UU.

El 23 de enero de 1968, el barco espía armado de EE.UU., «Pueblo», y más de 80 tripulantes incluyendo el capitán, fueron capturados durante 14 minutos por las fuerzas navales del Ejército Popular de Corea, al cabo de espionaje militar en las aguas territoriales de la República Popular Democrática de Corea.

Aquel entonces, EE.UU. dijo que «este buque es el primero secuestrado en el mar después de la Guerra Civil» y «hay que tomar represalias y recuperarlo por la fuerza» y despachó al Mar Este de Corea la flotilla de ataque móvil, con el portaaviones nuclear Enterprise, llevando así la situación de la Península Coreana al borde de guerra.

Amenazó a la RPDC diciendo que empleará el arma nuclear en el caso de que no devuelva este navío.

Pero, la RPDC le respondió con la represalia a la «represalia» y con la guerra total a la «guerra total«.

Asustado ante la oposición rotunda del país socialista, EE.UU. se vio obligado a reconocer su espionaje y firmar el acta de disculpa, prometiendo que ningún buque norteamericano volverá a infiltrarse en las aguas jurisdiccionales de la RPDC.

Así, el incidente sirvió de un motivo histórico para relevar la victoria de la Corea heroica en la guerra de la década de 1950 y para dar continuidad a las dos tradiciones legales, o sea, la victoria en la confrontación entre la RPDC y EE.UU está siempre al lado de Corea y la derrota, al lado de EE.UU.

Aunque pasó mucho tiempo, los medios de prensa del mundo y las personalidades de los círculos político y social de varios países burlan la «potencia» del imperio americano en cuanto al incidente del barco espía «Pueblo» y advierten a EE.UU. que no olvide la lección.

Ahora, el buque norteamericano está conservado a la orilla del río Pothong en que está situado el Museo Conmemorativo de la Victoria en la Guerra de Liberación de la Patria, y se hizo «conferenciante» que enseña elocuentemente a los visitantes nacionales y extranjeros la victoria brillante de la Corea del Juche y la derrota vergonzosa de EE.UU.