Dirigente del pueblo

El Secretario General Kim Jong Un es el dirigente del pueblo quien concede prioridad absoluta a la dignidad y los intereses de éste y le dedica todo lo suyo por su bienestar.

Él considera al pueblo como dueño de la revolución y la construcción, un ente digno de ser estimado al máximo. Definió la esencia de kimilsungismo-kimjongilismo, guía rectora de la República Popular Democrática de Corea, como el conceder primacía a las masas populares, lo presentó como modo de política principal del socialismo así como determinó la consigna “¡Todo para el pueblo y todo apoyándose en las masas populares!” como principio y modo principales de las actividades del Partido del Trabajo de Corea y el Estado.

Siempre teniendo como la pauta absoluta el ideal y la aspiración del pueblo, traza todos los lineamientos y políticas mientras materializa todas las medidas desde el principio de asegurar primordialmente los intereses y la comodidad del pueblo.

Si es para la salud y la felicidad del pueblo, emprende la visita hasta a la línea de demarcación militar muy peligrosa y recorre por el camino abrupto del campo de construcción, y una vez allí, suele enfatizar que para los soldados existen los oficiales y para las masas populares se necesitan los funcionarios.

Tiene como credo político la verdad de que la fuente de todos los milagros no reside en la fuerza misteriosa del cielo, sino en la fuerza inagotable del pueblo y, si se apoya en ella, no hay nada imposible en el mundo. Cuanto más quehaceres tiene y más dificultades sufre, tanto más acude al pueblo para abrirle el corazón y tomar medidas para superar pruebas. El pueblo acepta su confianza como lo más precioso y sigue a su dirección. La realidad de hoy en que se consolida aún más la unidad monolítica entre el dirigente y el pueblo y se crean incesantes éxitos escalonados es el fruto del concepto del pueblo del compañero Kim Jong Un.

El Secretario General se considera como servidor del pueblo antes que ser dirigente y toma como su máxima alegría el sufrimiento por el bien del pueblo.

Suele decir así: ¿Le gusta al pueblo? Ante todo, debe ser cómodo para el pueblo. Harán que concurra más el pueblo. Si es para el pueblo, ¿por qué escatimar? Si se trata de una cosa para el pueblo, hagámosla de modo perfecto.

En cierta ocasión observó la foto de unos habitantes que se alegraban por haber recibido pescados suministrados por el Gobierno y escribió de su puño y letra como sigue: “De veras por esta razón, para embriagarnos por la felicidad que sentimos al instante, parece que luchamos riendo aunque el trabajo sea difícil. Tracemos nuestra meta de lucha para adelantar el día en que nuestro pueblo disfrute tal vida abundante entre risas, y unamos y multipliquemos el ánimo y la fuerza basados en el espíritu de servicio al pueblo con entrega total a fin de trabajar mejor.”

El hecho de que en nuestro país se levantan recientemente muchas creaciones para el pueblo se debe a que el Secretario General dedica todo lo suyo por el bien del pueblo, diciendo que en el trabajo para el pueblo no debe haber ni un desperfecto y es preciso ofrecer a nuestro pueblo lo mejor del mundo.

Conduce al Comité Central del PTC a ser primero en acudir a rincones donde el pueblo sufre dolores para ayudar y cuidarle más cerca y compartir alegrías y penas con él.

Fue cuando en agosto de 109 de la era Juche (2020) avastó el ciclón a varias zonas de la provincia Hwanghae del Sur.

Sin más demora, el mandatario abrió la reunión ampliada del Buró Político del XVII Pleno del VII Período del CC del PTC, ocasión en que subrayó la necesidad de tomar medidas inmediatas para prevenir los daños por el desastre natural y él mismo fue el primero en visitar las regiones damnificadas. Una vez allí, tomó medidas para eliminar cuanto antes los daños y ordenó a cada departamento del CC del PTC que se movilizara en recuperar tierras cultivadas y plantas damnificadas de la provincia, diciendo así: una de las tareas primordiales del Partido consiste en infundir fuerza y ánimo y ayudar con sinceridad a los habitantes que sufren dificultades, compartiendo alegrías y penas con ellos y que el CC del Partido debe vivir siempre con el pueblo tanto en los momentos alegres como en los difíciles. Al ver a los funcionarios del CC del Partido dedicarse al restablecimiento de daños desde la madrugada hasta la noche avanzada, aun comiendo de la misma olla con los habitantes, el pueblo volvió a percatarse de que el PTC es el verdadero partido madre.

Cuando entró en mayo del año pasado el virus maligno en nuestro país, el Secretario General estuvo en la Comandancia Estatal de Profilaxis de Emergencia y varias farmacias de la ciudad de Pyongyang, sin hacer caso del peligro de contagiarse, donde observó la situación profiláctica, tomó medidas necesarias y envió medicamentos preparados por él mismo y sus familiares a las familias que padecían dificultades.

Su abnegación fue parte a hacer que el pueblo, firmemente unido, se movilizara en la campaña contra el Covid-19, de resultas que salió triunfante de ella en corto tiempo, es decir, a cabo de 90 y pico días.

En la actualidad el pueblo coreano aprecia al Secretario General como su verdadero dirigente y sigue con fidelidad su dirección.

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