Por la amistad y solidaridad de los jóvenes y estudiantes del mundo

En julio de 78 de la era Juche (1989) se efectuó pomposamente en la ciudad de Pyongyang el XIII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes en presencia de los delegados juveniles provenientes de más de 180 países del globo terráqueo, delegados de más de 60 organismos internacionales y regionales y huéspedes honoríficos de 90 países. En el evento se pusieron de manifiesto la dignidad y la majestuosidad del movimiento juvenil de la República Popular Democrática de Corea, que desempeña el rol vanguardista y nuclear en mantener el carácter antiimperialista del movimiento juvenil del mundo y lograr la solidaridad.

En su celebración exitosa están impresas la profunda atención y la dirección minuciosa del Presidente Kim Il Sung para la amistad y la unidad de los jóvenes y estudiantes del mundo.

Él tomó medidas para que el evento se celebrara en nuestro país, se acelerara la construcción de enormes objetivos necesarios para su celebración y se prepararan de modo particular los actos de apertura y clausura, etc.

En marzo del mismo año hizo el discurso de “Por la amistad y solidaridad de los jóvenes y estudiantes del mundo” en la IV reunión del comité preparatorio internacional del evento de que hablamos ahora.

En la ocasión instruyó así: “El Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes es un solemne foro internacional de profunda significación donde los jóvenes y estudiantes progresistas del mundo, quienes representan el porvenir de la humanidad, se reúnen para intercambiar ideas y aspiraciones y afianzar la amistad y solidaridad. Nuestros jóvenes y estudiantes, y el resto de nuestro pueblo, apoyan activamente los ideales del Festival que son la solidaridad antiimperialista, la paz y la amistad. La amistad y solidaridad es el ideal común de los jóvenes progresistas del orbe que aman la libertad y la paz, y la fuente de sus fuerzas. Los jóvenes y estudiantes de todos los países del mundo tienen que unirse con firmeza, apoyarse y colaborar estrechamente en aras de la causa común, por encima de las diferencias de ideologías y regímenes, de criterios políticos y creencias, y de nacionalidades y razas.”

Por fin tuvo lugar el primer de julio el acto de apertura del Festival, ocasión en que hizo uso de palabra el Presidente en términos siguientes: “Para cumplir con su noble misión ante la época y la humanidad, deben estrechar los lazos de amistad y solidaridad internacionales. Ninguna fuerza es capaz de bloquear a las poderosas filas de los jóvenes de la época de la independencia, que marchan unidos, hombro con hombro.”

Durante el festival dio audiencia a los dirigentes del Partido y el Estado, huéspedes honoríficos de varios países del mundo y participó el 8 de julio en el acto de clausura para hacerlo de gran festival sin precedentes en la historia de festival.

Anuncio publicitario