Trillizos salvados

En julio de 83 de la era Juche (1994) nacieron los trillizos en una aldea montañosa del distrito Kimhwa de la provincia de Kangwon.

La parturienta era esposa de un oficial.

Aquel día les acudieron presurosos los galenos para tomar medidas necesarias. Pero los bebés no estaban en buen estado. Entre ellos el estado del último era crítico.

Los aldeanos se preocupaban por si podrían ellos recuperarse en una aldea recóndita. Los médicos, a su vez, no ocultaron gran ansiedad porque pasaban los días uno tras otro sin poder llevarlos a hospital por la avería de carreteras por la inundación.

A pesar de todo, no perdieron la esperanza de que si se despejara el cielo, un avión los llevaría a Pyongyang, así que no apartaron la vista del cielo.

Desafortunadamente el cielo se ennegreció aun más y, en medio del relámpago y el trueno, empezó a llover a cántaros. Para colmo se transmitió la noticia triste de que falleció el Presidente Kim Il Sung.

Los médicos que estaban a cargo de las incubadoras lloraron a gritos y la parturienta se desmayó. E incluso no hubo nadie que mencionaba sobre los trillizos.

Para gran asombro se transmitió el 12 de aquel mes por teléfono y telegrafía a una tropa aérea del Ejército Popular de Corea, una siguiente orden especial:

– La fuerza aérea del Ejército Popular de Corea organizará de inmediato un vuelo urgente a la aldea en cuestión, para transportar a una recién parida y sus trillizos, quienes están en grave estado de salud.

– La Casa de Maternidad de Pyongyang enviará al mismo lugar un competente grupo de pediatras con el subdirector técnico como jefe.

– En el aeropuerto de Pyongyang tomarán medidas de seguridad para que el avión aterrice sin verse restringido por el tiempo que haga.

Pues, ¿cómo es que se dio aquella orden cuando en todo el país reinaba el ambiente fúnebre?

Quien la dio fue precisamente el Dirigente Kim Jong Il.

Éste, tan preocupado por el destino de los trillizos, superando la pena mayor que otros, dio la orden de traerlos en avión a la Casa de Maternidad de Pyongyang para salvarlos, según la cual el avión voló hacia allí por entre la lluvia torrencial.

Los familiares de la parturienta, aldeanos, militares y gran multitud de gentes rodearon el avión y derramaron copiosas lágrimas de emoción.

Los bebés se llevaron en avión a dicho hospital y a cabo de 155 días de asistencia médica tomaron el alta.

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