Socialismo que materializó Iminwichon Wiminhonsin

La filosofía y el ideal políticos de nuestro socialismo son Iminwichon (considerar al pueblo como el cielo) y Wiminhonsin (servir al pueblo con abnegación).

Se trata de la filosofía política del Juche de que si confían y se apoyan en el pueblo, llegan a salir siempre victoriosos, pero si son repudiados por él, sufren mil derrotas y el sublime ideal político de que, considerando al pueblo como el cielo y con el espíritu de servicio con entrega total, deben responsabilizarse y cuidar del destino y la vida del pueblo.

Nuestro socialismo que materializó Iminwichon Wiminhonsin se responsabiliza y cuida enteramente de la salud y la vida del pueblo.

El núcleo de estos ideales es el espíritu de servicio al pueblo con entrega total.

Hoy se realiza en gran escala la construcción de viviendas en la ciudad de Pyongyang y la zona de Komdok y se toman medidas activas para aumentar la producción de artículos de uso masivo. Esto no se debe a la suficiencia del fondo y los materiales que tiene el país, sino porque solucionar los problemas que apenan al pueblo, los pendientes, constituye una labor de suma importancia para nuestro Partido y el Estado. Bien consciente de su responsabilidad como protector del destino del pueblo, nuestro Partido decretó la orden especial para estabilizar y mejorar la vida poblacional y despliega activamente la labor para suministrar alimentos nutritivos, incluyendo productos lácteos a los niños de todo el país.

Nuestro socialismo garantiza hasta el porvenir de las generaciones venideras.

Para las generaciones venideras, es el noble espíritu que está permeado en toda la trayectoria histórica de nuestra revolución.

La estrategia del ajuste y reforzamiento presentado en el VIII Congreso del Partido del Trabajo de Corea consiste en garantizar el futuro de la patria, levantando una economía que funcione con fluidez y sin fluctuaciones ante cualquier influencia externa. Nuestro Partido enfoca el mayor esfuerzo en el desarrollo de la ciencia y la tecnología y la formación de talentos para realizar lo más pronto posible el sueño y el ideal del pueblo, dando un salto secular. La actual campaña de restauración forestal, la regulación del curso de los ríos y la plena prosperidad de la construcción prometen el futuro luminoso del socialismo a nuestro estilo.

Es ciencia el triunfo del socialismo, que es la aspiración y el anhelo del pueblo. Pero, por más que sea excelente el socialismo, su avance victorioso es inimaginable al margen de la dirección de un gran líder.

El Secretario General Kim Jong Un, poseedor de la confianza absoluta y el fervoroso amor al pueblo, dirige a la victoria la causa socialista con su abnegado esfuerzo.

Toma sin vacilación la importante decisión que requería una disposición de mayor sacrificio para el pueblo que siempre confía y sigue fielmente al Partido y, con una noble concepción de vida de que no hay más que desear aunque el cuerpo se esparciera como un grano de arena en el camino de cumplir la confianza del pueblo, hace realidad el ideal de este.

Nuestro pueblo confía absolutamente en el Secretario General, quien dedica todo su esfuerzo visitando día y noche todos los rincones del país para ofrecer al pueblo un gran país, potente y próspero, y acelera dinámicamente el desarrollo integral del socialismo siguiendo su dirección.