Política económica antipopular en el Sur de Corea

Los surcoreanos están ahora sumidos en la ciénaga de la desgracia debido a la política económica antipopular del régimen de Yoon.

Los trabajadores están al borde del despido y el desempleo con la lamentable reestructuración de las autoridades surcoreanas. Se producen varios tipos de desastres industriales y los trabajadores mueren en sus centros de trabajo con malas condiciones laborales.

Los surcoreanos no pudieron comprar alimentos con precios disparados y los pequeños y medianos grupos están al borde de la quiebra por la baja producción, el subconsumo y la escasa inversión.

El régimen de Yoon tiró por la borda todos los compromisos adquiridos en las elecciones presidenciales para los jóvenes de 20 y 30 años, como si fueran unos zapatos gastados. Hizo que los jóvenes abandonaran la esperanza de empleo, matrimonio y residencia, y el pueblo se ve acosado por los pesados impuestos.

En Corea del Sur se escucha el ruido atronador de la guerra y el pueblo sufre de miedo y desasosiego

La historia de la política surcoreana ha sido escandalosa bajo el control de EE.UU., sin embargo, no ha habido tal calamidad destructiva, múltiples pruebas y deterioro del bienestar del pueblo.

La desilusión de la opinión pública con Yoon, que desconoce por completo la política, la economía y los asuntos militares y genera falta de contacto, depresión económica y ansiedad, llega al extremo.

Las fuerzas conservadoras, que votaron a favor de Yoon, le dieron la espalda. Incluso los países occidentales vierten su condena sobre Yoon, diciendo que es el último gobernante con bajo índice de apoyo y que es un tipo sin carrera política.

La realidad actual demuestra irrefutablemente que mientras Yoon permanezca en la oficina presidencial de Yongsan el malestar del pueblo y la posible crisis nunca podrán mitigarse.

La situación actual exige que el pueblo surcoreano se vuelque en la resistencia nacional para liquidar al cabecilla de Yongsan, enemigo y desdichado del pueblo, decía el llamamiento. El llamamiento pedía al pueblo surcoreano, que ansía una nueva política, vida y sociedad, que se movilizara en la resistencia con velas para desalojar a Yoon de la presidencia con el mismo ánimo con el que se llevó a la ruina a Park Geun-hye.