Informe de la Asociación de Estudio de Políticas Internacionales (II)

Aventuras militares vulneran la paz y estabilidad de la Península Coreana

Los entrenamientos militares EE.UU.-Sudcorea son el factor principal que lleva la situación de la Península Coreana a la inestabilidad persistente y también al umbral de guerra nuclear.

En el curso de Focus Lens y Focus Retina en las décadas de los 50 y 60 del siglo pasado, EE.UU. introdujo los pertrechos nucleares como el misil nuclear táctico Honest John y los cañones atómicos de calibre 280mm. Durante Team Spirit comenzado en la década de 1970 y el otro Ulji Focus Lens, movilizó el bombardero estratégico B-1B y el submarino nuclear para ejercitar el disparo de cañón atómico y el lanzamiento de misil nuclear Lance.

Cuando se produjeron el caso del barco espía armado «Pueblo» (1968) y el otro de avión espía de gran tamaño «EC-121» (1969), EE.UU. emplazó sus pertrechos nucleares y uniformados agresores en la Península Coreana y su contorno y llevó al borde de guerra la situación hablando de la «venganza» y «guerra total«.

Sobre todo, el Team Spirit, que se desarrollaba durante 2 o 3 meses con la movilización anual de cientos de miles de efectivos y diversos pertrechos de guerra nuclear, inclusive el portaaviones de propulsión nuclear, desde la década de 1970 hasta principios de la de 1990, se hizo tristemente célebre en la historia por haber llevado a punto de guerra nuclear la situación de la Península Coreana.

En 2002, EE.UU. publicó el «informe de revisión del estado nuclear«, que definió a la RPDC como primer blanco de ataque preventivo nuclear, y libró un entrenamiento a tal efecto tras inventar hasta la «doctrina de operación nuclear conjunta«, hecho que conoce bien todo el mundo.

Los simulacros Key Resolve y Foal Eagle y Ulji Freedom Guardian, desarrollados en ese tiempo, fueron los ejercicios de guerra nuclear extremadamente peligrosos en que se movilizaron todos los armamentos bélicos y fuerzas materiales y humanas según los guiones de ataque sorpresivo contra la RPDC como el OPLAN 5027 y el OPLAN 5015.

El primero cambió en 1994 su meta por el «derrocamiento» del poder de la RPDC cuando se desate la guerra, bajo el rótulo de hacer frente la guerra total en la Península Coreana. En 1998, se ha enmendado con vistas a lograr la «unificación bajo el sistema democrático y liberal» mediante la «eliminación de la Dirección» y la anexión militar de la RPDC con la movilización de 690 mil efectivos norteamericanos en la guerra total.

El otro 5015 abarca todo lo planeado en el OPLAN 5027, el 5029 y el 5030 que venían enmendándose mediante los simulacros militares de agresión al Norte de Corea. Y también contempla hasta la horrible «operación de descabezamiento» consistente en la «eliminación» de la Dirección de la RPDC con los pertrechos de ataque a precisión y los comandos.

En octubre de 2013, presentó la «estrategia del disuasivo de forma de ajuste» que plantea atacar preventivamente a la RPDC con armas convencionales y los medios de ataque nuclear cuando se detecte algún «indicio de uso» de armas nucleares por parte de ella. Y comenzó a aplicarla abiertamente desde Ulji Freedom Guardian efectuado en abril de 2014.

En agosto de 2015 cuando inició Ulji Freedom Guardian, instigó a los belicistas de la capa militar surcoreana a fabricar el caso de «disparo de proyectil del Norte» en las inmediaciones de la línea de demarcación militar y cometer así una seria provocación militar de enviar los obuses hacia la zona de la RPDC. De esta manera, llevó la situación de la Península Coreana a la coyuntura a punto de explosión.

Los ejercicios militares EE.UU.-Sudcorea hicieron tremendo daño también al proceso de solución pacífica del problema de la Península Coreana y al movimiento por la reconciliación y reunificación de la nación coreana.

EE.UU. frustró la reunión política para la solución pacífica del problema coreano al desplegar el simulacro Focus Lens en 1954 y violó flagrantemente el artículo 12 del Acuerdo de Armisticio que exige garantizar el cese total de las conductas hostiles y las acciones militares de todo tipo en Corea.

Tras cometer una grave provocación militar, registrada en la historia como «incidente de Phanmunjom«, EE.UU. llevó a cabo anualmente desde 1976 los connotados ejercicios militares conjuntos Team Spirit y Ulji Focus Lens tratando de envenenar el ánimo de reunificación de todos los coreanos, que había crecido con motivo de la publicación de la Declaración Conjunta Norte-Sur del 4 de Julio, e invalidarla por completo.

En 1985 cuando se reanudaron las conversaciones N-S de cruz roja y se logró por primera vez entre ambas partes coreanas el intercambio de los conjuntos artísticos de cruz roja y los grupos de visita a la tierra natal, entre otras señales de reconciliación dadas gracias a los esfuerzos protagónicos del gobierno de la RPDC, EE.UU. llevó al fracaso el diálogo íntercoreano preparado a duras penas al desplegar forzadamente el ejercicio Team Spirit.

En la década de 1990, tuvieron lugar varias veces las conversaciones N-S de alto nivel y se lograron acuerdos significativos, pero éstos no pudieron extenderse tampoco al mejoramiento sustancial de los vínculos bilaterales debido a la maniobra conjunta de gran envergadura en que EE.UU. introdujo en masas los equipos de guerra nuclear preconizando el «ataque preciso a las instalaciones nucleares de Nyongbyon«.

Cuando quedó aprobada la histórica Declaración Conjunta del 15 de Junio, EE.UU. respondió con el inicio del entrenamiento militar conjunto de gran dimensión que significaba la fusión de RSOI y Foal Eagle.

Sucedió lo mismo cuando nació la Declaración del 4 de Octubre.

Durante los mandatos de Lee Myung Bak y Park Geun-hye, EE.UU. instigó a las autoridades títeres surcoreanas a la ruptura total de relaciones con el Norte y la confrontación fratricida librando con ellas las maniobras de diferentes títulos como Key Resolve, Foal Eagle, Ulji Freedom Guardian, Ssangryong, Max Thunder y llevando al extremo el enfrentamiento con la RPDC con los inventos como la «estrategia del disuasivo de forma de ajuste» y el «plan de operaciones conjuntas para hacer frente a la provocación local«.

En ocasión de la ceremonia inaugural de los 23º Juegos Olímpicos Invernales, se creó entre ambas partes coreanas un dramático ambiente de reconciliación. Entonces, EE.UU. reanudó Key Resolve y Foal Eagle tan pronto como terminara la cita deportiva invernal y rompió así el clima de reconciliación, cooperación y paz de la Península Coreana.

Cada vez que la RPDC presentaba las iniciativas pacíficas para la solución del problema de la Península Coreana, específicamente, la de firmar un convenio de paz entre la RPDC y EE.UU. (en 1974), la de convocar las conversaciones tripartitas al permitir la participación de las autoridades surcoreanas en el diálogo RPDC-EE.UU. (1984), la de establecer un nuevo sistema de aseguramiento de la paz (1994) y la de iniciar pronto el diálogo para cambiar el Acuerdo de Armisticio por el de paz en el año del 60º aniversario de estallido de la guerra coreana (2010), EE.UU. expuso su atributo belicoso al desarrollar los frenéticos ejercicios militares con los títeres surcoreanos.

Todos los hechos comprueban que el entrenamiento militar EE.UU.-Sur de Corea constituye el principal obstáculo para la reconciliación y unidad de la nación coreana y la paz de la Península Coreana.

La actual administración norteamericana también fomenta la fiebre conflictiva de las autoridades títeres surcoreanas abogando por desarrollar las relaciones con éstas como «alianza estratégica global».

Llevan al extremo la ya muy inestable situación de la Península Coreana los ejercicios militares terrestres, aéreos y navales que libran uno tras otro EE.UU. y el ejército títere surcoreano después del cambio del «poder» en el Sur de Corea.

En la conversación entre el mandatario norteamericano y el traidor títere surcoreano, sostenida en mayo pasado, se logró el acuerdo de reiniciar la operación del «órgano de consulta estratégica del disuasivo ampliado EE.UU.-Sur de Corea». Este hecho insinúa que las propiedades estratégicas nucleares de EE.UU. como portaaviones, bombarderos y submarinos nucleares, pueden ser desplegadas de manera rotativa en cualquier momento en el suelo surcoreano y participar también a cualquier hora en las maniobras militares con el ejército títere surcoreano.