Educación en el ámbito rural.

A unos 24 kilómetros al norte de la Estación Ferroviaria Juventud de Manpho en la provincia de Jagang está la pequeña estación montañosa de Rimtho, donde a las 7 de la mañana de cada día parte el tren escolar para los niños de una aldea montañosa.

Han transcurrido 48 años desde la primera circulación del tren escolar. Durante este período hubo varias veces el cambio de maquinistas y locomotoras, pero es invariable hasta hoy la circulación del tren escolar que dura 15 minutos”, dice un maquinista del tren.

Y añade que para los niños que viven en recóndito lugar montañoso está la estación ferroviaria y tripulaciones especiales como maquinista, cobradora, camarera y revisora.

Ho Ryu Gyong, estudiante de la escuela secundaria alta del barrio Sipri en la ciudad de Manpho, expresa que utiliza el tren escolar desde cuando era infante y sus padres jamás se preocupan por él.

En el pasado, no hubo ningún camino en el tramo de 4 kilómetros de largo, por lo que más de 40 niños iban a pie a la escuela pasando por túnel ferroviario y monte abrupto.

Al darse cuenta de esto, el Presidente Kim Il Sung tomó la medida de enviar tren escolar en 63 de la era Juche (1974).

Con el paso del tiempo se aumentó el número de los estudiantes en dicho lugar y el Estado envió otro tren para ellos.

Más tarde, fue reconstruida varias veces la estación ferroviaria y renovado el tren.

Aquí se presenta otra historia.

En el distrito Tongsin de la misma provincia hay un barco para los niños escolares. Hace 10 años se publicó el decreto de la Asamblea Popular Suprema titulado “Sobre la aplicación de la enseñanza obligatoria general de 12 años”, que estipula el asunto de crear escuelas anexas y albergues para los maestros y estudiantes en las apartadas zonas rurales y montañosas y normalizar el funcionamiento de autobuses, trenes y barcos escolares.

Una vez construida la Central Hidroeléctrica de Huichon, los lugareños se preocuparon por sus hijos que debían ir a la escuela rodeando un gran lago, según decían. Pero, pronto empezó a funcionar un barco escolar y hace dos años aparecieron otros barcos excelentes construidos de acuerdo con el gusto de los niños, haciendo resaltar el paisaje del lago.

Los niños de las aldeas montañosas utilizan mochilas “Sonamu”, cuadernos “Mindulle” y artículos escolares “Haebaragi”, al igual que los que viven en las ciudades, y van a las escuelas en tren y barco, beneficiándose de la solicitud del Estado.