Primer ferrocarril eléctrico en la RPDC

Inmediatamente después de la liberación nacional (15 de agosto de 1945) del dominio militar del imperialismo japonés, la situación del sector del transporte ferroviario de nuestro país era muy precaria igual que los demás sectores de la economía nacional. Dependía a la sazón de anticuadas locomotoras de vapor, por lo que su capacidad de transporte en su conjunto era muy deplorable. Especialmente, por falta de combustibles, las locomotoras no se movían debidamente en algunos tramos de líneas férreas.

Después de llevadas a cabo varias reformas democráticas, gracias al vertiginoso crecimiento de la producción industrial y agrícola y la circulación de mercancías, la cantidad del transporte por ferrocarril en 1948 aumentó en 141.5 % en comparación con el año anterior y se prevé el aumento en 1.4 veces en 1949.

A medida que se desarrollaba la economía nacional, la electrificación del ferrocarril se presentó como un problema impostergable.

El Presidente Kim Il Sung, un día de mediados de septiembre de 37 de la era Juche (1948), llamó a su oficina a los funcionarios responsables del Gabinete y el ministerio correspondiente para discutir dicho problema.

Entonces ninguno de ellos se atrevía a imaginar sobre la obra de la electrificación del ferrocarril, dada la condición de que no tenían las experiencias ni la técnica en cuanto a la materia y carecían de materiales, equipos y manos de obra.

Al comprender sus sentimientos, el Presidente dijo :”El ferrocarril desempeña un rol muy importante en la construcción del país y su desarrollo económico. De ahí que hemos concebido la idea de su electrificación como primera gran empresa después de la fundación de la República Popular Democrática de Corea».

Dado que no podemos electrificar de una vez todas las líneas férreas principales del país, es necesario concentrar las fuerzas en electrificar primero los tramos con más dificultades en la capacidad de tránsito, con el objetivo de cubrir la tensa demanda del transporte, adquirir experiencias y preparar la base material-técnica para la electrificación integral del ferrocarril del país. Confío firmemente en que la clase obrera ferroviaria, consciente del orgullo y la dignidad de ser dueña del país y del ferrocarril, se movilice activamente en la construcción de un Estado independiente y democrático, rico y poderoso, cumpla esta tarea honrosa fuere lo que fuere.”

Posteriormente, hizo aprobar la resolución del Gabinete de la RPD de Corea “Acerca de electrificar algunas vías férreas de Phyongwon y Manpho” y asegurar gran suma de fondos para el feliz término de la obra.

Así que se inició la primera obra de electrificación del ferrocarril desde octubre del mismo año.

Esta noticia agitó a todo el pueblo del país. Solo en unos días más de 1 600 personas acudieron al campo de obra, cuyo número creció cada día más. En total, más de 1 870 ingenieros y obreros calificados, más de 83050 obreros y oficinistas trabajaron voluntariamente durante todo el tiempo de la obra.

También más de 183890 campesinos de todo el país acudieron allí con gran cantidad de materiales de ayuda.

Entretanto, los obreros ferroviarios lograron reparar 15 locomotoras y trenes eléctricos atrozmente destruidos.

Gracias al alto entusiasmo patriótico de las masas trabajadoras, la gigantesca obra se concluyó a cabo de 70 días y pico y en enero de 38 de la era Juche (1949) se efectuó pomposamente el acto de inauguración del ferrocarril electrificado, el primero del país.