Un comandante férreo y brillante.

El 27 de julio es el día histórico en que el pueblo coreano derrotó al imperialismo norteamericano en la larga guerra de tres años de la década de 1950 del siglo pasado.

La gran victoria en la Guerra de Liberación de la Patria fue un milagro de la historia y un acontecimiento histórico mundial realizado por un brillante comandante excepcional.

El Presidente Kim Il Sung, que obtuvo la victoria con su magnífica idea militar y su hábil estrategia y táctica, y su ardiente afecto por su pueblo y sus soldados, fue el símbolo de la gran victoria.

La estrategia y la táctica singulares y hábiles planteadas por el Presidente en todo el transcurso de la guerra sirvieron como una preciada espada para la victoria de la guerra.

Su amor por el pueblo y los soldados fue la gran fuerza incomparable con cualquier equipo de guerra y la fuente de la ideología y el espíritu que animó al ejército y al pueblo a realizar grandes hazañas de valentía, audacia y heroísmo sin parangón.

La brillante victoria en la Guerra de Liberación de la Patria fue la del Presidente y la de la RPDC y su pueblo unidos firmemente en torno al Presidente.

La historia de la victoria bélica tuvo una firme continuidad gracias a la acertada dirección del Dirigente Kim Jong Il durante décadas. El respetado camarada Kim Jong Un se encargó de que la historia de la victoria bélica tuviera una continuidad estable generación tras generación.

Kim Jong Un, que construye la RPDC liberada y defendida por el Presidente como potencia del Juche, es otro brillante comandante nacido del Cielo.

Gracias a sus infatigables esfuerzos por reforzar la capacidad militar, la RPDC se hace poderosa.

Dirigida por él, la RPDC ha logrado una serie de éxitos rotundos.

El pueblo de la RPD de Corea ha obtenido una victoria tras otra frente a las viles maniobras de las fuerzas hostiles para sofocar a la RPD de Corea con la convicción y el optimismo de una victoria segura.

La conclusión de la Guerra de Liberación de la Patria es que nadie puede reducir a la sumisión al pueblo guiado por un líder prominente, y la verdad queda demostrada por el enfrentamiento de una década entre la RPDC y EE.UU.

La RPDC, que ha sido bendecida con ilustres líderes generación tras generación, siempre saldrá victoriosa.

El 27 de julio es eterno.