Una recomendación encarecida

Una noche de octubre de 78 de la era Juche (1989) el Dirigente Kim Jong Il llamó con urgencia a los cuadros por el comportamiento de algunos funcionarios.

Ese día, el Presidente Kim Il Sung se mostró muy regocijado al recorrer una creación monumental de la época, levantada bajo la minuciosa dirección del Dirigente. Tras cortar la cinta de inauguración, él elogió el mérito de los constructores y se retrató junto con ellos. En ese momento los funcionarios que habían contribuido a la obra figuraban en la primera fila.

Al saberlo, el Dirigente se sintió muy lamentable, diciendo: Los funcionarios que han participado en la filmación de hoy no se han portado bien. Es una cortesía que en un día como este se retraten en las filas traseras, colocando en la primera fila cerca del Presidente a obreros, técnicos y científicos que has trabajado más que nadie.

Recalcó que ceder es una de las virtudes del hombre y los funcionarios deberían observar tal ética moral.

Mirando a los funcionarios avergonzados, el Dirigente afirmó: “El hombre debe aprender y cultivarse durante toda la vida, por lo cual es preciso educarlo incesantemente. Quien cede al prójimo el cojín bordado de flores mientras él mismo se sienta sobre el de agujas, es un verdadero hombre. Quiero que así sean todos los funcionarios”.