Para abrir una nueva coyuntura de la reunificación independiente

korea_unified_vertical-svg

조선은 하나다 “Choseoneun hanada“-(En coreano: Corea es una. Korean: Korea is one)

Kim Jong Un, Máximo Dirigente de la República Popular Democrática de Corea (RPD de Corea), en su Mensaje de Año Nuevo 2017, llamó a toda la nación a unir la fuerza para abrir una ancha avenida hacia la reintegración.

El año pasado el gobierno norcoreano, en acato a la orientación de la independencia y la gran unidad nacionales, el mantenimiento de la paz y la reunificación del país mediante el sistema confederal presentada en el VII Congreso del Partido del Trabajo de Corea (PTC), hizo todos los esfuerzos sinceros para su realización.

Pero, el poder de Park Geun Hye de Surcorea, sordo a los reclamos y las propuestas de Pyongyang, siguió empeñado en sancionar y presionar a Norcorea y en su campaña de guerra contra el Norte, debido a lo cual las relaciones intercoreanas empeoraron como nunca antes.

La resistencia de todo el pueblo surcoreano levantada el año pasado fue la explosión del rencor y la indignación acumulados contra el poder de Park Geun Hye entregado a la dictadura fascista, a la política antipopular, al servilismo vendepatria y al enfrentamiento a sus compatriotas.

Este año se cumplen 45 y 10 años desde la publicación de la Declaración Conjunta del 4 Julio, cuyo postulado principal es lograr la independencia, la reunificación pacífica y la gran unidad nacional, y de la Declaración del 4 de Octubre, el programa para la verificación de la Declaración Conjunta del 15 de Junio que constituye el hito de la reintegración de Corea.

Kim Jong Un, en su mensaje de Año Nuevo, planteó tareas concretas para abrir en este año significativo un ancho camino hacia la reunificación independiente con la fuerza unida de toda la nación.

La primera tarea es tomar medidas activas para mejorar las relaciones Norte-Sur y eliminar el agudo choque militar y el peligro de guerra entre ambas partes.

El mejoramiento de los vínculos intercoreanos es el punto de partida hacia la paz y la reunificación y una demanda urgente de toda la nación. Ningún político que permanezca de brazos cruzados ante las relaciones bilaterales que se hallan en estado catastrófico, podrá afirmar que ha cumplido con la responsabilidad y papel que asume ante la nación, ni gozar del apoyo del pueblo. Las calumnias y difamaciones de cualquier índole con que una parte hiere a otra y que la incita al enfrentamiento no pueden ser justificadas bajo ningún concepto. El alboroto y las hostilidades malintencionados que perpetran contra el Norte con la esperanza de derrocar el régimen y producir algún “cambio” deben cesar sin demora.

Es invariable la posición de Pyongyang de no pelear entre los connacionales y salvaguardar la seguridad de la nación y la paz en la región. La autoridad de Seúl no debe agravar la situación culpando sin más ni más el ejercicio de autodefensa de Pyongyang, sino responder positivamente a los sinceros esfuerzos de Norcorea por prevenir los choques militares y atenuar la tensión entre el Norte y el Sur. También tiene que dejar de incrementar las fuerzas armadas y renunciar a los ejercicio de guerra.

La segunda tarea es que la nación entera, uniendo su voluntad y fuerza, abre una era de prosperidad del movimiento por la reunificación.

A todos los coreanos residentes en el Norte, en el Sur y en ultramar les incumbe solidarizarse y unirse bajo el principio de subordinarlo todo a la reunificación del país, causa común de toda la nación, y activar el movimiento por la reunificación a escala nacional. Deben reactivar contactos y visitar unos a otros por encima de la diferencia de ideología y régimen, de residencia e ideal y de clase y sector, y convocar una gran reunión pannacional en que participen todos los partidos políticos, organizaciones y compatriotas de todas las clases y capas del interior y exterior del país, incluidas las autoridades de ambas partes.

Kim Jong Un, en su mensaje, dijo que gustoso le daría la mano a cualquiera que concediera importancia a los intereses fundamentales de la nación y deseara el mejoramiento de las relaciones Norte-Sur.

La tercera tarea es aplastar el reto de las fuerzas anti-reunificación del interior y el exterior que se oponen al anhelo de la nación por la reunificación.

Toda la nación coreana debe desenvolver enérgicamente una lucha para acabar con las maniobras de agresión e intervención de las fuerzas acaudilladas por Estados Unidos, que se entrega a realizar su estrategia de la dominación de Asia y el Pacífico manteniendo ocupado el Sur de Corea, y para hacer añicos las maniobras de tales fuerzas anti-reunificación, servilistas y vendepatria como Park Geun Hye, que encuentran su salvavidas en el enfrentamiento con los compatriotas sin siquiera distinguir al verdadero enemigo principal de la nación.

Estados Unidos, teniendo bien presente la voluntad de la nación coreana por la reunificación, no debe adherirse más a la conjura de meter cuña entre los coreanos tendente a azuzar a las fuerzas anti-reunificación surcoreanas al enfrentamiento y la guerra contra sus compatriotas y tomar la resuelta determinación de abandonar su anacrónica política de hostilidad a Norcorea.

Kim Jong Un, en su mensaje de Año Nuevo, dijo que la comunidad internacional que aprecia la independencia y la justicia debe oponerse a las tentativas de Estados Unidos y sus seguidores que perturban la paz e impiden la reunificación de la Península Coreana, mientras que los países vecinos harían trabajos útiles a realizar la aspiración y los esfuerzos de la nación coreana por la reunificación.

Al dar acicate a su gran marcha nacional hacia la reunificación con su fuerza unida, todos los compatriotas del Norte, el Sur y ultramar, señaló él, deberán obrar de una manera tal que puedan contribuir a que éste sea un año muy significativo que abra una nueva coyuntura de la reunificación independiente.

El mensaje de Año Nuevo insufló nueva confianza y vigor en todos los coreanos, quienes están decididos a movilizarse como un solo hombre en el movimiento por la reunificación del país y abrir este año una ancha avenida hacia la reunificación independiente.

La comunidad internacional desea sinceramente que el año corriente se abre una nueva coyuntura para la reintegración de Corea.

 

For a New Turning-point in Achieving the Independent Reunification of Korea

In his New Year Address for 2017, Kim Jong Un, the Supreme Leader of the Democratic People’s Republic of Korea called upon the whole nation to make concerted efforts to open up a broad avenue to the independent reunification of the country.

Last year, the government of the DPRK did everything in its power to carry out the policy of national reunification set forth at the Seventh Congress of the Workers’ Party of Korea, the core of which is national independence, great national unity, peace and federal-style reunification.

The south Korean authorities headed by Park Geun Hye, however, turned a deaf ear to the patriotic appeal from Pyongyang and ignored its sincere proposal. Instead, they clung to their sanctions-and-pressure schemes against the DPRK and persisted in clamouring for a war against it, thus driving inter-Korean relations towards the worst catastrophe.

The massive resistance that spread far and wide in south Korea last year was an outburst of pent-up grudge and indignation against the conservative regime that had been resorting to fascist dictatorship, anti-popular policy, sycophantic and traitorous acts and confrontation with the compatriots.

This year the nation will mark the 45th anniversary of the July 4 Joint Statement, the keystone of which is independence, peaceful reunification and great national unity, the 10th anniversary of the October 4 Declaration, which is recognized as the action programme of the June 15 Joint Declaration, a landmark in the reunification movement.

Stressing that in this significant year the whole nation should join hands to open up a broad avenue to independent reunification, Kim Jong Un specified tasks to this end:

First, positive measures should be taken to improve inter-Korean relations, avoid acute military confrontation and remove the danger of war between north and south.

The improvement of inter-Korean relations is the starting-point for peace and reunification, and it is a pressing demand of the whole nation. Any politician, if he or she remains a passive onlooker to the current deadlock between the two sides, can neither claim to be fully discharging his or her responsibility and role for the nation nor enjoy public support. Every manner of abuses and slanders aimed at offending the other party and inciting confrontation cannot be justified on any account, and an immediate stop should be put to the malicious smear campaign and other acts of hostility towards the DPRK, all designed for the overthrow of its system and any other “change.”

Pyongyang is consistent in its stand to safeguard the security of the compatriots and regional peace without fighting with the fellow countrymen. Seoul should not aggravate the situation by finding fault with Pyongyang’s exercise of the right to self-defence thoughtlessly, but respond positively to its sincere efforts to prevent military conflict between north and south and ease the tension. It should also discontinue arms buildup and war games.

Second, the whole nation should pool their will and efforts to usher in a heyday of the nationwide reunification movement.

All the Korean people in the north, in the south and abroad should achieve solidarity, make concerted efforts and unite on the principle of subordinating everything to national reunification, the common cause of the nation, and revitalize the reunification movement on a nationwide scale. They should promote active contact and exchange with each other irrespective of differences in their ideologies and systems, regions and ideals, and classes and social strata, and hold a pan-national, grand meeting for reunification involving all the political parties and organizations including the authorities in the north and south, as well as the compatriots of all strata at home and abroad.

Kim Jong Un underlined that the DPRK will readily join hands with anyone who prioritizes the fundamental interests of the nation and is desirous of improving inter-Korean relations.

Third, it is necessary to frustrate the challenges of the anti-reunification forces at home and abroad who go against the aspiration of the nation for reunification.

The whole nation must put an end to the moves for aggression and intervention by the foreign forces including the United States that is occupying south Korea and tries to realize the strategy for achieving hegemony in the Asia-Pacific region, and wage a dynamic pan-national struggle to thwart the moves of the traitorous and sycophantic anti-reunification forces like Park Geun Hye who, failing to see clearly who is the real arch-enemy of the nation, is trying to find a way out in confrontation with the fellow countrymen.

Well aware of the will of the Korean nation to reunify their country, the United States must no longer cling to the scheme of whipping up national estrangement by inciting the anti-reunification forces in south Korea to confrontation with the fellow countrymen and war. It must make a courageous decision to roll back its anachronistic policy hostile towards the DPRK.

Kim Jong Un emphasized that the international community that values independence and justice should oppose the moves of the United States and its vassal forces aimed at wrecking peace on the Korean peninsula and checking its reunification, and the neighbouring countries should act in favour of the Korean nation’s aspiration and efforts for reunification.

He continued that all the fellow countrymen in the north, in the south and abroad should do something to make this year a meaningful year of a new phase in independent reunification by stepping up a nationwide grand march towards reunification through the concerted effort of the nation.

Following the publication of this New Year Address, all the Korean people are firmly resolved to turn out as one in the pan-national reunification movement so as to make this year a meaningful year of a new phase in independent reunification.

The international community hopes that this year the Korean nation will bring about a new turning-point in achieving the reunification of their country.

Esta entrada fue publicada en Comunicado, Lectura y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s