La ubicación del THAAD en Corea del Sur

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Tanto en Corea del Sur como las potencias aledañas con la Península Coreana se preocupan profundamente por la introducción del THAAD en la región

¿Corea del Sur necesita el THAAD?

La autoridad surcoreana, al publicar oficialmente la introducción del THAAD, dijo que esa era para defender la “vida y seguridad de la población” de la “bomba atómica y misil de Norcorea”, cosa nunca comprensible.

La bomba termonuclear y el misil de Norcorea tienen como su blanco de ataque —esto ya lo había declarado— no Surcorea, sino el territorio estadounidense y las bases militares y otras sedes norteamericanas en el Pacífico.

Con la introducción del THAAD los surcoreanos solo ven sufrir daños en ciento por ciento.

Ante todo, las ondas electromagnéticas propagadas por el radar del THAAD dañan grandemente el cuerpo humano y el medio ambiente biológico. Además, los gastos de su instalación serán incalculables. En el caso de estallar una guerra en la Península Coreana el artefacto será el primer objeto de golpe. Y en Surcorea que tiene poca profundidad y rodeada de mares por tres lados, el THAAD no solo es cosa completamente inútil sino que únicamente les causará a los surcoreanos colosales daños incluso la pérdida de la vida.

Una vez decidida la colocación del THAAD en Surcorea, la campaña de oposición no se limitó a propagar por el distrito Songju de la provincia de Kyongsang del Norte selecto como lugar de ella y la ciudad de Kimchon colindante sino también por otras como Seúl, Inchon, Taejon, Kwangju, Pusan y Taegu y el resto de Surcorea.

En contra de la instalación del THAAD, los habitantes de Songju realizaron todos los días concentraciones y manifestaciones con velas encendidas.

Al lugar acudieron el premier y el ministro de Defensa para aplacar los lugareños, pero fueron bautizados con los huevos y recluidos. La oposición cobró mayor ánimo con el paso de los días.

Con el ascenso de la antipatía a Park Geun Hye en el distrito Songju y el resto de la provincia de Kyongsang que tradicionalmente apoyó al “partido Saenuri”, el actual partido en el poder, la proporción de apoyo a la misma organización política y la Casa Azul se rebajó y llegó a una situación pésima.

Los medios de prensa y especialistas surcoreanos comentaron que la resolución del gobierno de la instalación del THAAD agravó más la situación y creó la confusión y la calificaron como la “impaciente conclusión” y la “realidad irremediable”.

Un profesor de la Universidad de Zhejiang, China, en su artículo escribió que la introducción del THAAD agravaba la escisión política de Surcorea y que aquí para superar tal crisis era preciso el cambio del gobierno.

Surcorea en las condiciones de sandwich

La autoridad surcoreana, como quien se pica los ojos con su dedo, intenta instalar a desgana el THAAD, ¿por qué?

Dicho en una palabra, por la coacción de Estados Unidos que trata de colocarlo en la parte sur de la Península Coreana con sus fines políticos y militares.

Espiar todo tipo de medios de golpe y de defensa de China y Rusia, y a base de esto, fortalecer su capacidad de ataque anticipado, esto es el verdadero objetivo de Estados Unidos y la única misión del THAAD que se coloca en Surcorea.

Apenas que se determinó la instalación del THAAD, China y Rusia contradicen tenazmente, lo cual no es casual en modo alguno.

El Ministerio de las Relaciones Exteriores de Rusia, en su declaración, comentó que la instalación del THAAD no solo ejercería influencia muy negativa sobre la estabilidad estratégica del mundo sino que agravaría la tensión en la región a la que pertenece y dificultaría más la solución de los problemas complejos incluso la desnuclearización de la Península Coreana.

A su vez, el Ministerio de Asuntos Exteriores de China declaró que la instalación del THAAD en Surcorea dañaría gravemente la seguridad y los intereses estratégicos de los países de la región correspondientes incluso China y la proporción estratégica de la región y que al respecto, China manifestaba su fuerte descontento y se oponía resueltamente.

Los dos países, manteniendo la posición de dureza ante la decisión de Surcorea de la introducción del THAAD le advierten que el local de su ubicación sería el objeto de ataque del misil nuclear, que reconsiderarían sus relaciones con Surcorea y que le aplicarían el embargo.

Ambos países condenan a Norteamérica que trata de ubicarlo so pretexto de la “amenaza de Norcorea”, e impulsan el emplazamiento de las fuerzas armadas para la contramedida.

El ejército chino, en el mar adyacente a Surcorea, realizó un simulacro de combate de gran envergadura para golpear el THAAD. Los medios de prensa de China, incluso señalando el nombre de la gobernante surcoreana, todos los días comentaron la injusticia de la instalación del artefacto. Asimismo, el gobierno chino, en los dominios de la economía, cultura, etc., tomó medidas de desquite contra Surcorea.

Retrospectivamente, la actual gobernante surcoreana, después de la toma del poder, se esforzó mucho para la mejora de sus relaciones con las potencias vecinas. Ella misma, en dondequiera que estaba, hablando de la “diplomacia de paridad” entre Estados Unidos y China y la “luna de miel” con China, propagó a bombo y platillos sus “méritos”.

Pero, sus tantos esfuerzos, con la instalación del THAAD, se vinieron debajo de una noche a la mañana como el castillo sobre el arenal.

Es que en fin de cuentas, la “diplomacia de paridad” de la que habló ruidosamente Park Geun Hye puso el país en las condiciones de sandwich aplastado entre Estados Unidos y China.

¡Qué lamentable es la autoridad surcoreana que a sabiendas de que la cosa marcharía así, rendida ante la imposición de Estados Unidos, no puede menos de instalar el THAAD!

La colocación del artefacto da a conocer correctamente a la comunidad internacional que Surcorea es, de cabo a rabo, país dependiente de Estados Unidos. No son sino las autoridades surcoreanas que le sirven al imperio como a abuelo y tienen grabada hasta en sus tuétanos la idea de que si no se apoyan en él, no pueden subsistir.

Convendría denominar a Surcorea como el quincuagésimo primer estado de Estados Unidos.

Furore over THAAD Deployment

A fierce outcry is being raised in south Korea over the deployment of THAAD. It is noteworthy that the neighbouring powers are expressing vehement opposition.

Public Indignation

When officially announcing the plan to deploy THAAD, the south Korean authorities claimed that the measure was needed to cope with the norths nuclear and missile threats and to defend the lives and security of the citizens.

The Democratic Peoples Republic of Korea has already declared that its nukes and missiles are targeting not south Korea but the US military bases for aggression in the Pacific and the US proper.

The south Korean people have nothing to benefit from THAAD deployment.

First of all, the electromagnetic waves from the radar will do great harm to the residents living nearby, as well as the biological environment. Worse still, the plan is too costly. And it is obvious that THAAD and its surrounding region will become the primary targets of preemptive strike if a war breaks out on the Korean peninsula. For south Korea, which is small in area and sea-girt on three sides, THAAD is good for nothing. It will cause colossal losses, both human and material.

Upon announcement of this plan, the anti-THAAD campaign spread all over the territorySeoul, Inchon, Taejon, Kwangju, Pusan and Taegu, to say nothing of Songju County in North Kyongsang Province, which was designated for THAAD deployment, and its neighbouring city of Kimchon.

The residents in Songju County staged massive protests and candlelight rallies every day.

The Prime Minister and the Defence Minister hurried to the county to calm the public anger, only to be subjected to a barrage of eggs and confinement.

As the anti-Park Geun Hye feelings were mounting in Kyongsang Province, which the ruling Saenuri Party had long been regarding as its political foothold, the approval rating for the Blue House and the party plummeted to a record low.

The mass media and specialists in south Korea commented that the authorities plan to deploy THAAD caused uproar and disorder, calling it hasty decision or gruesome reality.

A professor of Zhejiang University in China published an article to the effect that THAAD deployment is accelerating the pace of political division in south Korea and regime change will be necessary to save the critical situation.

Miserable Lackey

The US is pressuring the south Korean authorities to push ahead with the THAAD deployment plan, because of its own political and military interests. Its ultimate aim is to spy on various means of attack and defence possessed by its rivals, China and Russia, and, on this basis, strengthen its capability for preemptive strike.

Naturally, strong opposition to the plan was aired in the two powers.

The Russian Ministry of Foreign Affairs stated: THAAD deployment will have an extremely negative effect on the strategic security of the world; it will also escalate tension in the region and impede the settlement of such complex issues as the Korean peninsula denuclearization issue.

The Chinese Foreign Ministry stressed: THAAD deployment will cause serious harm to the strategic security and interests of China and other relevant countries and strategic balance of the region; China is greatly dissatisfied with it and will vehemently oppose it.

China and Russia maintain a hard-line stance, arguing that the base for THAAD deployment might become the target of nuclear missile strike and their relations with south Korea need to be reconsidered. They went so far as to threaten sanctions against it.

Noting that the US assertion that the purpose of THAAD deployment is to cope with the threats from north Korea is nothing but an excuse, they are rearranging their military forces.

China conducted large-scale military exercises for striking THAAD in the sea off south Korea; the Chinese mass media commented on the injustice of THAAD deployment every day by even pointing the name of the south Korean ruler; and the Chinese government adopted retaliatory measures against south Korea in various sectors including the economy and culture.

To look back, the incumbent south Korean ruler has made efforts to promote ties with the neighbouring countries. She made frequent foreign tours, touting the balance diplomacy between the US and China and the honeymoon relationship with China.

Now all of her efforts have come to naught. The balance diplomacy advocated by her has resulted in south Korea being sandwiched in between the US and China.

She must have anticipated this; yet she has no option but to press for THAAD deployment. This time the international community has come to a fuller realization that south Korea is a US dependency and its ruler submits tamely to her American master.

It would be better to call her governor of the 51st state of the US.

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